

Bueno, pues esta mañana hemos salido para Sevilla a recoger las fotos e informes de nuestra hija Irene, son dos horas de camino, pero no logro recordar dos horas más largas.
En Málaga amaneció nublado, un día muy oscuro, pero ninguna nube nos podía robar la ilusión y la alegría que llevábamos los tres, Lucía iba viendo una pelicula, de Peter Pan, los kilómetros no pasaban, sobre todo los últimos, en la película decían los niños perdidos "Yo creo en las hadas, sí creo, sí creo" (refiriéndose a Campanilla)... y nosotros también creemos en las hadas, después de más de tres años por fín íbamos a ponerle cara, cuerpo, ojos... a nuestro sueño, por el camino fuimos en silencio, y las mariposas revoloteaban en mi estómago y de ahí al pecho y de ahí se estrellaban en la nuca como si fuesen fuegos artificiales, yo iba muy nervioso y resoplaba y suspiraba cada dos por tres, le comenté a Ana "ya estamos aquí, ya estamos de camino", después de tanto tiempo.... ya tenemos unas fotos que mirar embobados y sin cansarnos. A ACI llegamos pronto, antes de las once, pero no nos hicieron esperar, Cristina sostenía una carpeta y nos explicaba no sé qué cosas del viaje, yo no podía apartar los ojos y el alma de esa carpeta, nos explicaba algo de un documento que había con un sello rojo y venía en chino, nos decía que debíamos firmar porque era la aceptación que el viaje sería entre el ventitantos de octubre y el quince de noviembre.... ¡¡¡ suelta la carpeta ya !!!. Por fin la abrió ante nosotros y nos dijo "se llama Len Xiao Gao" y en ese momento aparecieron tres fotos grapadas en un folio, tres fotos con una personita maravillosa y preciosa, era ella, es ella, es Irene. Leímos los informes intentando memorizar cada número, cada dato, pero los ojos se iban siempre hacia el folio con las fotos grapadas, y después de estar allí un buen rato, mirando una, dos, tres, cuatro.... veces las fotos y leyendo el mismo número de veces los informes salimos de allí entre las enohorabuenas de las dos Cristinas y Juan Manuel (que nos hizo el favor de escanear las fotos y guardarnóslas en el pen-drive que llevábamos), aquello era lo más parecido a una sala de partos pero sin médicos, incluso Juan Manuel nos dijo, "fíjate, hoy estamos felices, felices, repartiendo asignaciones". Llamé a mi madre, a mi hermana, a Vicky y emprendimos viaje de vuelta, el viaje hasta casa, fué más cómodo y más tranquilo. Y aquí os dejos las fotos que hemos recogido esta mañana, las fotos de nuestra hija, no lo he dicho antes pero es de Guandong, tendremos que estar allí una semana más de lo normal pero no importa, está en la ciudad de Lenchang, de ahí el Len de su apellido (significa alegría) y su nombre Xiao (pequeña) Gao (sobresaliente), desde hoy Irene Gao, nuestra sobresaliente princesita oriental.
4 comentarios:
Hola soy Javier, no sabes lo contento y feliz que me siento al ver a Irene Gao... Tienes suerte, en las tres fotos, Irene ha salido bien en todas.
Ánimo que ya quedan poquíiiiisimos días para que os encontréis con ella, y mucho menos para que empecéis a preparar todo para ese precioso e inolvidable viaje.
Por cierto, te he puesto un enlace en mi blog para acceder al tuyo.
pues esa niña es horrible, no es 1 princesa y no mrec llamarse cmo yo
pues la niña esa china no s princesa, es una fea, guarra y estupida. no s merec llamar como yop
caca, pedo, culo y pis
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